* Capitulo 1
Ella siempre había obtenido todo lo que quería, simplemente pidiéndoselo a su padre. Cuando a veces le resultaba difícil, le pedía una leve ayuda a su madre, pero al fin y al cabo, lograba tener en su poder todo.
Pero por primera vez en su vida, se arrepentía, no quería esto que le estaba sucediendo, quería retroceder el tiempo y haberse hecho otra vez la pregunta que le había hecho su padre... ‘¿Estas segura que quieres irte y rentar un departamento con Emma?' y claramente ella había respondido sin titubear, que sí.
Ahora se encontraba entre la espada y la pared. Rogando que un milagro la salvara, y así fue, la corredora de propiedades llamo a su teléfono dándole una importancia noticia.
-Me da bastante nostalgia- informo su amiga.
-¿Crees que a mi no? Se suponía que viviríamos juntas- le reprocho.
-Realmente lo lamento (tn), pero no puedo hacer nada contra el poder superior de mi padre- su amiga hizo una mueca.
-Quizás que horrible chica, me tocará de compañera de piso- hizo una mueca mas divertida que su amiga.
-Simplemente le arrancas los ojos- se encogió de hombros.
-No sabes como deseo no estar en este lío- suspiro.
-Entonces, renuncia- incito Emma.
-Mi papá ya pago seis meses de renta y firmo el contrato- exclamo molesta -se supone que soy mayor de edad y debía firmar yo- se cruzo de brazos.
-Bueno, sabes que tu padre aún crees que eres su bebe- dijo su amiga mientras apretaba sus mejillas.
-Cuando le conviene- contesto en un gruñido.
-Ya no te amargues, vamos por un café- hablo su amiga mientras tomaba dos abrigos.
-Esta bien- respondió en un murmullo.
Se dirigieron a la cafetería en silencio, no quedaba lejos y a ambas les gustaba caminar. Al llegar ordenaron lo que pedían siempre y se sentaron a charlar de que harían ahora que sus planes no estaban saliendo como ellas habían planeado.
Emma y (tn), se conocieron hace ya más de cinco años. Fue cuando (tn) había ido al baile de graduación con un chico de su escuela, no era el chico de su corazón pero no había tenido más opciones, en la fiesta su pareja se acercó muy animadamente a la pareja que era de Emma, charlaban y charlaban, lo cual obligo a ambas chicas a hacer lo mismo.
Se agradaron desde un principio, pero su relación se unió aun mas esa misma noche. Cuando ambas descubrieron que sus parejas eran gays. Y que las habían invitado con el solo fin de disimular. Desde aquel momento ambas comenzaron una amistad llena de aventuras y locuras.
-Tu teléfono- le informo Emma.
-¿Diga?- Hablo luego de presionar el botón - Hola Susi - respondió - ¿Ahora ya? - Preguntó sorprendida - Okey, adiós - colgó.
- ¿Qué paso? - pregunto al ver el rostro no muy feliz de su amiga.
- Susi va al departamento con la chica que rentará tu parte, debemos irnos - informo levantándose.
- Esta bien - suspiró - Estaré contigo apoyándote - dijo colocándole la mano en el hombro.
- Me apoyarías más quedándote a mi lado - le contesto.
- No te enfades - hizo un pechero y ambas se abrazaron.
- Apresurémonos - dijo (tn) jalándola del brazo.
Llegaron unos cinco minutos mas tarde al departamento, y se sentaron a esperar, el corazón de (tn) latía a mil por hora, debía confesar que tenia miedo. El timbre sonó y ambas se sobresaltaron.
- Iré yo - informo Emma.
- Si es fea, cierras de un portazo - hablo (tn) provocando una risa en su amiga.
Coloco la mano en la perilla y la giro, su amiga la miraba detenidamente, abrió la puerta y noto su expresión, sus ojos se desorbitaron completamente y cerro de un fuertísimo portazo.
- ¿Tan mal es? - se levanto de golpe.
- ¡Dios mio! - exclamo su amiga. El timbre volvió a sonar - No abras - le advirtió.
- ¿Susi? - hablo (tn) con los ojos desorbitados.
- Hola (tn), Hola Emma - saludo amigablemente mientras entraba seguida de la persona que rentaría el departamento - Bueno, él es Nicholas - presento el hombre de cabello ondulado.
- Hola, alguna de ustedes debe ser la dueña del departamento - sonrió.
- ¿Dueña? - hablaron las amigas al mismo tiempo, parapléjicas.
- Bueno... yo... - titubeo Susi.
- Susi, ¿Qué significa esto? - espeto furiosa (tn).







